El amor nos atrapa en sus redes y nos hace sufrir.
No.
Nosotros, masoquistas, lo hemos tomado como pretexto para llorar en las tardes de lluvia.
Esta soy yo
- Diana
- Estudiante de literatura y futura escritora, para hablar de mí, es necesario conocerme.
28.6.09
No despertar jamás
Sentimiento y locura contenida, deseo que no me deja vivir en paz.
Es difícil comprender el desesperar tanto al pensarte si tú eres mi tranquilidad.
Por favor:
Visita mi mente, sé mi sueño y átame a ti en las fronteras del encanto; no me dejes salir.
Por favor.
Sólo...
sólo deseo...
no despertar jamás.
Es difícil comprender el desesperar tanto al pensarte si tú eres mi tranquilidad.
Por favor:
Visita mi mente, sé mi sueño y átame a ti en las fronteras del encanto; no me dejes salir.
Por favor.
Sólo...
sólo deseo...
no despertar jamás.
3.6.09
No te diré que sí
Tu dolor me ha conmovido...
la tristeza de tu voz,
tus súplicas,
tu querer no correspondido.
No te diré que sí.
Tu dolor me ha conmovido
pero: yo no sé amar.
la tristeza de tu voz,
tus súplicas,
tu querer no correspondido.
No te diré que sí.
Tu dolor me ha conmovido
pero: yo no sé amar.
17.2.09
Aquel día
El día que mi musa se fue pensé que toda la tortura había terminado. Creí que sin ella mi conciencia descansaría en paz, que dormiría en las noches, que cantaría en los días, que no escribiría más poesía.
El día que mi musa se fue... el mundo cayó sobre mi cabeza y pedacitos de cielo se enredaron en mi cabello. Miré sus cartas, releí sus sonrisas, rompí sus miradas, y pensé que con eso la olvidaría.
Pero su imagen no desapareció, se quedó grabada dentro de mis parpádos como resultado de tanto pensarla; como las cobijas que dejan marcas para descubrir en la mañana, dejó tatuados mis ojos por soñarla... para siempre.
El día que mi musa se fue quise correr tras ella, pero los recuerdos me anclaron: seguirla jamás podría darme la inspiración que llega al recordarla.
El día que mi musa se fue... el mundo cayó sobre mi cabeza y pedacitos de cielo se enredaron en mi cabello. Miré sus cartas, releí sus sonrisas, rompí sus miradas, y pensé que con eso la olvidaría.
Pero su imagen no desapareció, se quedó grabada dentro de mis parpádos como resultado de tanto pensarla; como las cobijas que dejan marcas para descubrir en la mañana, dejó tatuados mis ojos por soñarla... para siempre.
El día que mi musa se fue quise correr tras ella, pero los recuerdos me anclaron: seguirla jamás podría darme la inspiración que llega al recordarla.
Felicidad
Los vi fumando marihuana afuera de la Biblioteca Central.
Sentí pena por ellos que buscaban en un churro la efímera felicidad.
Sentí la más profunda tristeza por mí; he vagado toda la vida, vouyerista, sin poder hallarla.
Sentí pena por ellos que buscaban en un churro la efímera felicidad.
Sentí la más profunda tristeza por mí; he vagado toda la vida, vouyerista, sin poder hallarla.
3.1.09
Los azules
El verde se come al cielo,
lo muerde, lo mastica, lo devora,
se lo traga, lo digiere y lo deja salir.
El azul recorre al verde,
y sin rencores, lo alimenta,
lo nutre, lo hace crecer.
Luego huye por el suelo,
se ensucia, se revuelca,
se pinta de otro azul.
Desemboca en un horizonte
donde hay dos cielos
que por no ser del mismo color,
se quedan mirando por largo tiempo
sin reconocerse...
lo muerde, lo mastica, lo devora,
se lo traga, lo digiere y lo deja salir.
El azul recorre al verde,
y sin rencores, lo alimenta,
lo nutre, lo hace crecer.
Luego huye por el suelo,
se ensucia, se revuelca,
se pinta de otro azul.
Desemboca en un horizonte
donde hay dos cielos
que por no ser del mismo color,
se quedan mirando por largo tiempo
sin reconocerse...
1.12.08
Es necesario
Ya no estás.
Es necesario aceptarlo
y dejarlo claro: ya no estás.
De tu paso por el mundo sólo queda
la huella que dejaste en cada corazón.
No volverás.
Esperarte es tarea en vano
y tristeza eterna: no volverás.
Pero la marca que has dejado no se irá.
La que no es cicatriz porque no guarda dolor.
Hoy no eres más que recuerdo,
tan sólo un pensamiento recurrente
en las tardes cuando se pone el sol,
cuando cae la noche y en mis sueños,
con estrellas, me dibujo una ilusión.
Es necesario aceptarlo
y dejarlo claro: ya no estás.
De tu paso por el mundo sólo queda
la huella que dejaste en cada corazón.
No volverás.
Esperarte es tarea en vano
y tristeza eterna: no volverás.
Pero la marca que has dejado no se irá.
La que no es cicatriz porque no guarda dolor.
Hoy no eres más que recuerdo,
tan sólo un pensamiento recurrente
en las tardes cuando se pone el sol,
cuando cae la noche y en mis sueños,
con estrellas, me dibujo una ilusión.
De unos besos
Una vez quise olvidarte.
Tracé un plan que consistía en no pensarte
y que el tiempo hiciera lo demás.
Mi argumento cuestionaba:
¿cuánto tiempo duraría el recuerdo
de una noche, de unos besos,
de un amor que fue y ya no será?
*
Una vez quise olvidarte y fracasé.
No logré dejar de pensarte
ni el tiempo hizo lo demás.
Es por eso que ahora escribo este poema,
en memoria de esa noche, de esos besos,
de ese amor que fue y ya no será.
Tracé un plan que consistía en no pensarte
y que el tiempo hiciera lo demás.
Mi argumento cuestionaba:
¿cuánto tiempo duraría el recuerdo
de una noche, de unos besos,
de un amor que fue y ya no será?
*
Una vez quise olvidarte y fracasé.
No logré dejar de pensarte
ni el tiempo hizo lo demás.
Es por eso que ahora escribo este poema,
en memoria de esa noche, de esos besos,
de ese amor que fue y ya no será.
14.11.08
Lluvia de paz u "O"
Esa tarde caminaba entre la lluvia de paz,
sentí que salpicaban espinas de ansiedad.
Y las espinas desgarraban mi alma
y las espinas desangraban mi ser
y las espinas me mataban... me mataban.
Sabía que esa lluvia y que esa paz eran tu ausencia.
Sabía que tú faltabas, que faltaba tu tibieza...
sentí que salpicaban espinas de ansiedad.
Y las espinas desgarraban mi alma
y las espinas desangraban mi ser
y las espinas me mataban... me mataban.
Sabía que esa lluvia y que esa paz eran tu ausencia.
Sabía que tú faltabas, que faltaba tu tibieza...
11.11.08
Olvidarte, Campeche
¿Olvidarte, Campeche? Jamás.
Tu mar perdurará en mis ojos,
y aunque sin ojos me quede,
Campeche: perdurarás.
Y ustedes que han sido
mi alegría, mi tormento
y mi desvelo, aquí están:
léanse en esta tinta,
léanse en mi memoria,
en mi corazón y mi eternidad.
¿Olvidarlos, Campeche? Jamás.
Sus ojos perdurarán en mi mar,
y aunque sin mar me quede,
Campeche: perdurarán.
Tu mar perdurará en mis ojos,
y aunque sin ojos me quede,
Campeche: perdurarás.
Y ustedes que han sido
mi alegría, mi tormento
y mi desvelo, aquí están:
léanse en esta tinta,
léanse en mi memoria,
en mi corazón y mi eternidad.
¿Olvidarlos, Campeche? Jamás.
Sus ojos perdurarán en mi mar,
y aunque sin mar me quede,
Campeche: perdurarán.
7.11.08
Me encanta de ti
Me encanta de ti que te conozco tan poco;
tan poco del basto universo que es tu existir.
Me encanta que la vida es corta
y en esta brevedad estás para mí.
En el instante que me dedicas
tu mundo soy yo (yo yo yo).
No falta ni sobra: basta.
Me encanta que eres mi centro,
mi principio
fin.
Me encanta de ti que no te tengo ni te tendré,
mitad amor, mitad ilusión
(¿o es el amor pura ilusión?).
Yo sé extrañar.
tan poco del basto universo que es tu existir.
Me encanta que la vida es corta
y en esta brevedad estás para mí.
En el instante que me dedicas
tu mundo soy yo (yo yo yo).
No falta ni sobra: basta.
Me encanta que eres mi centro,
mi principio
y
fin.
Me encanta de ti que no te tengo ni te tendré,
mitad amor, mitad ilusión
(¿o es el amor pura ilusión?).
Yo sé extrañar.
6.11.08
Tierno brote de ilusión
que nació frente a mis pies.
Y tus ramas se enredaron en mi alma.
Y tus ojos, espinas de flor,
se clavaron en mi corazón.
Un suspiro se tragó el silencio.
que nació frente a mis pies.
Y tus ramas se enredaron en mi alma.
Y tus ojos, espinas de flor,
se clavaron en mi corazón.
Un suspiro se tragó el silencio.
Tu sonrisa
Hoy desperté extrañándote.
Al abrir los ojos tu ausencia me golpeó.
Sigues vivo.
En mi memoria y corazón
tu recuerdo se anidó.
Gracias por esa presencia
que alegró los días tristes.
Gracias por ser un amigo
que fue hermano incondicional.
Gracias por ser feliz
y por enseñarme a serlo,
por esa sonrisa de oro
que brilló con la luz de tu corazón,
por la risa de tu alma
que resuena en mis oídos
y revive la emoción de ti.
Sé que ahora estás riendo,
aunque yo llore tú ríes,
y si tú ríes en mí
yo dejo de llorar.
Pero me haces falta ahora,
para volver a verte
no puedo esperar a la eternidad.
No te olvidaría aunque por mi vida
hubieses cruzado un segundo nada más.
Tu sonrisa se grabó en mi mente
y perdurará.
Tu risa, tu voz, tu alegría,
tus ojos dulcísimos...
en mi alma perdurarán.
Al abrir los ojos tu ausencia me golpeó.
Sigues vivo.
En mi memoria y corazón
tu recuerdo se anidó.
Gracias por esa presencia
que alegró los días tristes.
Gracias por ser un amigo
que fue hermano incondicional.
Gracias por ser feliz
y por enseñarme a serlo,
por esa sonrisa de oro
que brilló con la luz de tu corazón,
por la risa de tu alma
que resuena en mis oídos
y revive la emoción de ti.
Sé que ahora estás riendo,
aunque yo llore tú ríes,
y si tú ríes en mí
yo dejo de llorar.
Pero me haces falta ahora,
para volver a verte
no puedo esperar a la eternidad.
No te olvidaría aunque por mi vida
hubieses cruzado un segundo nada más.
Tu sonrisa se grabó en mi mente
y perdurará.
Tu risa, tu voz, tu alegría,
tus ojos dulcísimos...
en mi alma perdurarán.
Instrucciones para besar
1. Manténgase cerca (a una distancia de 20-25 cm.) de un ser similar a usted, es decir, de su misma especie (no es necesaria la distinción de sexo, raza, edad o religión). Puede usted haberlo obtenido previamente mediante los rituales correspondientes a su grupo social o haberlo conseguido de manera espontánea. Es altamente recomendable que el sujeto se manifieste de acuerdo con su deseo.
2. Cumpliendo el primer paso, sujete con el fin de las extremidades superiores al sujeto en cuestión del área corporal que usted prefiera. A modo de sugerencia se indica el área torneada ubicada aproximadamente a la mitad de la altura del cuerpo donde podemos hallar una cicatriz pequeña de aspecto redondo y arrugado a la que se suele llamar ombligo. En este acto acerque ambos cuerpos a una distancia nula.
3. Posteriormente desplace una o ambas extremidades superiores a la región cefálica del sujeto. Acérquese al área facial y encuentre, justo debajo del órgano olfativo, dos montículos carnosos y alargados localizados de forma horizontal sobre la superficie facial, a los que llamaremos con fines prácticos: labios.
4. Enseguida presione estas protuberancias con las que usted debe tener ubicadas en el mismo lugar. Notará cómo la película de piel alrededor de los órganos de la vista los cubre automáticamente. Sentirá un cosquilleo que recorre todo su cuerpo, no se preocupe, es perfectamente normal.
5. En esta posición, friccione el rostro contra el del sujeto mientras aplica presión variable en diferentes puntos de la carnosidad. Aprisione alternadamente los labios de su acompañante entre los suyos; procure absorber los fluidos posibles para evitar una experiencia húmeda y desagradable. Simultáneamente, desplace sus extremidades superiores por la superficie corporal del contrario, deténgase al gusto en las zonas que le resulten más placenteras al tacto.
6. Concéntrese nuevamente en el área de los labios; ábralos para descubrir una cavidad oscura que contiene un músculo rosa, carnoso y húmedo cercado por un par de hileras de pequeños huesos de forma regular cuyo color oscila entre el blanco perla y el amarillo mazorca.
7. Haciendo un esfuerzo con el músculo descrito, desplace la punta de éste sobre los labios del sujeto en forma suave y controlada. Seguidamente introdúzcala en la cavidad rozando la hilera de huesos superior y tocando, finalmente, el músculo rosa, carnoso y húmedo de su acompañante, ejerza presión ligera sobre éste, realice movimientos circulares, de empuje y combinaciones de éstos por un tiempo indefinido. Notará que sus extremidades superiores continuarán desplazándose por la extensión del sujeto comprimiendo los sectores que sean apretujable.
8. Para terminar, retraiga el músculo protagonista en la cavidad destinada para contenerlo y deslice los labios por los del contrario suavemente; culmine con un breve toque manteniéndolos apretados y arrugados.
Puede aplicar la misma técnica en sujetos y áreas diferentes sin importar si encuentra cavidades o no.
Es ampliamente recomendable memorizar este instructivo antes de aplicarlo, pues resultaría muy incómodo detenerse a leerlo entre paso y paso.
Disfrútelo y procure innovar.
2. Cumpliendo el primer paso, sujete con el fin de las extremidades superiores al sujeto en cuestión del área corporal que usted prefiera. A modo de sugerencia se indica el área torneada ubicada aproximadamente a la mitad de la altura del cuerpo donde podemos hallar una cicatriz pequeña de aspecto redondo y arrugado a la que se suele llamar ombligo. En este acto acerque ambos cuerpos a una distancia nula.
3. Posteriormente desplace una o ambas extremidades superiores a la región cefálica del sujeto. Acérquese al área facial y encuentre, justo debajo del órgano olfativo, dos montículos carnosos y alargados localizados de forma horizontal sobre la superficie facial, a los que llamaremos con fines prácticos: labios.
4. Enseguida presione estas protuberancias con las que usted debe tener ubicadas en el mismo lugar. Notará cómo la película de piel alrededor de los órganos de la vista los cubre automáticamente. Sentirá un cosquilleo que recorre todo su cuerpo, no se preocupe, es perfectamente normal.
5. En esta posición, friccione el rostro contra el del sujeto mientras aplica presión variable en diferentes puntos de la carnosidad. Aprisione alternadamente los labios de su acompañante entre los suyos; procure absorber los fluidos posibles para evitar una experiencia húmeda y desagradable. Simultáneamente, desplace sus extremidades superiores por la superficie corporal del contrario, deténgase al gusto en las zonas que le resulten más placenteras al tacto.
6. Concéntrese nuevamente en el área de los labios; ábralos para descubrir una cavidad oscura que contiene un músculo rosa, carnoso y húmedo cercado por un par de hileras de pequeños huesos de forma regular cuyo color oscila entre el blanco perla y el amarillo mazorca.
7. Haciendo un esfuerzo con el músculo descrito, desplace la punta de éste sobre los labios del sujeto en forma suave y controlada. Seguidamente introdúzcala en la cavidad rozando la hilera de huesos superior y tocando, finalmente, el músculo rosa, carnoso y húmedo de su acompañante, ejerza presión ligera sobre éste, realice movimientos circulares, de empuje y combinaciones de éstos por un tiempo indefinido. Notará que sus extremidades superiores continuarán desplazándose por la extensión del sujeto comprimiendo los sectores que sean apretujable.
8. Para terminar, retraiga el músculo protagonista en la cavidad destinada para contenerlo y deslice los labios por los del contrario suavemente; culmine con un breve toque manteniéndolos apretados y arrugados.
Puede aplicar la misma técnica en sujetos y áreas diferentes sin importar si encuentra cavidades o no.
Es ampliamente recomendable memorizar este instructivo antes de aplicarlo, pues resultaría muy incómodo detenerse a leerlo entre paso y paso.
Disfrútelo y procure innovar.
24.10.08
23.10.08
Tus sueños
Rorro:
Si tuviera que decir lo que me gusta de ti
hoy no terminaría, la lista no tiene fin.
Porque me gustas tú por entero,
porque te quiero a ti, porque te quiero.
Tus ojos por siempre eternos, tus ojos;
tus manos, tu boca, tus sueños,
que son los míos, los míos tus sueños.
Que son el alma, que son los miedos,
son la esperanza y son mi cielo.
Mirar tus ojos es mirar tus sueños,
besar tus labios es morder el tiempo,
tomar tus manos es tocar sin miedo
el suave vacío de la eternidad,
el adiós por siempre a mi soledad.
Si tuviera que decir lo que me gusta de ti
hoy no terminaría, la lista no tiene fin.
Porque me gustas tú por entero,
porque te quiero a ti, porque te quiero.
Tus ojos por siempre eternos, tus ojos;
tus manos, tu boca, tus sueños,
que son los míos, los míos tus sueños.
Que son el alma, que son los miedos,
son la esperanza y son mi cielo.
Mirar tus ojos es mirar tus sueños,
besar tus labios es morder el tiempo,
tomar tus manos es tocar sin miedo
el suave vacío de la eternidad,
el adiós por siempre a mi soledad.
19.9.08
Gotas
Por las gotas de lluvia en la ventana,
tu imagen mojada.
Empañando el vidrio, tu calor.
Por las lágrimas saladas en mis ojos,
tu imagen mojada.
Empañando el alma, mi amor.
Mil besos se ahogaron en la lluvia,
sueños rotos contra el cristal.
El amor enjaulado en la impotencia
que es más fuerte que el deseo,
que es más fuerte que el metal.
tu imagen mojada.
Empañando el vidrio, tu calor.
Por las lágrimas saladas en mis ojos,
tu imagen mojada.
Empañando el alma, mi amor.
Mil besos se ahogaron en la lluvia,
sueños rotos contra el cristal.
El amor enjaulado en la impotencia
que es más fuerte que el deseo,
que es más fuerte que el metal.
21.6.08
Aún, pero casi
Me gusta esta poesía animada,
con este soplo de vida,
de frescura y juventud.
Me gusta porque la entiendo,
y me entiende;
porque no está muerta,
ni es escrita por muertos.
-¡Pero si los muertos no escriben!
¡Ah!
¡Entonces por los que están más cerca de serlo!
con este soplo de vida,
de frescura y juventud.
Me gusta porque la entiendo,
y me entiende;
porque no está muerta,
ni es escrita por muertos.
-¡Pero si los muertos no escriben!
¡Ah!
¡Entonces por los que están más cerca de serlo!
Poeta
Poeta, mentira,
la falsa silueta.
Hombre cauteloso
o mujer indiscreta.
Ambos o ninguno.
Sólo: poeta.
la falsa silueta.
Hombre cauteloso
o mujer indiscreta.
Ambos o ninguno.
Sólo: poeta.
18.6.08
La mirada que me ama
No puedo decirte que te amo,
ni siquiera que te quiero.
No quiero mentirte, ni engañarte, ni hacerte sufrir.
No digo "te amo".
Porque besos que hacen daño,
palabras hipócritas y caricias deshonestas,
no van conmigo.
Sólo digo que
odio no poder amar tu alma noble,
que me conmueve demasiado.
Odio amar tu contemplación,
tus líneas y tu horizonte.
Amo odiar
la mirada dulce
que me pierde
en tu universo,
que me invita,
que me busca,
que me ama.
ni siquiera que te quiero.
No quiero mentirte, ni engañarte, ni hacerte sufrir.
No digo "te amo".
Porque besos que hacen daño,
palabras hipócritas y caricias deshonestas,
no van conmigo.
Sólo digo que
odio no poder amar tu alma noble,
que me conmueve demasiado.
Odio amar tu contemplación,
tus líneas y tu horizonte.
Amo odiar
la mirada dulce
que me pierde
en tu universo,
que me invita,
que me busca,
que me ama.
Aunque juramos que no
El silencio de los gritos
me encierra a cielo abierto
en esta soledad.
¿Dónde estás? ¿Dónde?
¿A qué alma acompañas hoy?
¿Es mentira o es verdad
que de mí te has olvidado?
De mis ojos, de mi risa,
de lo que juraste recordar,
de lo que soñamos un día
amor, ¿te has olvidado?
Y de las palabras que escaparon
de mis labios de miel,
palabras que endulzaron tus oídos
(labios que endulzaron tu piel).
De los besos puros y deseados
que hoy no están, ni hacen falta.
Me olvidaste. Y sin notarlo,
sin quererlo, te olvidé.
me encierra a cielo abierto
en esta soledad.
¿Dónde estás? ¿Dónde?
¿A qué alma acompañas hoy?
¿Es mentira o es verdad
que de mí te has olvidado?
De mis ojos, de mi risa,
de lo que juraste recordar,
de lo que soñamos un día
amor, ¿te has olvidado?
Y de las palabras que escaparon
de mis labios de miel,
palabras que endulzaron tus oídos
(labios que endulzaron tu piel).
De los besos puros y deseados
que hoy no están, ni hacen falta.
Me olvidaste. Y sin notarlo,
sin quererlo, te olvidé.
2.6.08
Mis días tristes junto a ti
Por amarte cambiaría todo lo que soy, si tan sólo lo pidieras…
Pero, ten en cuenta, amor mío,
que quien entonces te ame, no seré yo;
de lo que fui,
tan sólo quedará un ser perdido en la idolatría del amor,
una máscara perfecta, un corazón sin alma
y un rostro con fingido gesto de felicidad.
Amar es ser un nuevo ser sin dejar de ser el mismo;
es una vida nueva que no borra el pasado
y un futuro que promete recordar bellos momentos.
Amar es enseñar al corazón que, lo que vale, es el presente.
Si yo te amo como eres… ¿puedes amarme como soy?
Si no puedes, amor, una mentira está lista
para sonreír todos mis días tristes… junto a ti.
Pero, ten en cuenta, amor mío,
que quien entonces te ame, no seré yo;
de lo que fui,
tan sólo quedará un ser perdido en la idolatría del amor,
una máscara perfecta, un corazón sin alma
y un rostro con fingido gesto de felicidad.
Amar es ser un nuevo ser sin dejar de ser el mismo;
es una vida nueva que no borra el pasado
y un futuro que promete recordar bellos momentos.
Amar es enseñar al corazón que, lo que vale, es el presente.
Si yo te amo como eres… ¿puedes amarme como soy?
Si no puedes, amor, una mentira está lista
para sonreír todos mis días tristes… junto a ti.
Recuerdo que un día me enamoré
Lo siento, no puedo dormir.
Disculpa por encender la luz,
sé que te molesta,
que tú también tratas de soñar.
Pero es que estaba pensando…
cómo es que estás junto a mí,
cómo es que se dio eso
tan mágico llamado amor.
Te miré, me miraste,
dos corazones latiendo al unísono
bastaron para enamorarnos,
y para siempre.
Lo demás qué importa,
gracias a tu tímida mirada
que encendió mi alma,
hoy soy feliz.
Ahora que estás junto a mí
agradezco a todos los dioses
por el mágico momento
que hizo de los dos, uno.
Pero basta de pensar,
porque la razón lejos está
de lo que siente el corazón.
Apagaré la luz
y te dejaré dormir…
...y yo dormiré con el deseo
de seguir contemplándote.
Disculpa por encender la luz,
sé que te molesta,
que tú también tratas de soñar.
Pero es que estaba pensando…
cómo es que estás junto a mí,
cómo es que se dio eso
tan mágico llamado amor.
Te miré, me miraste,
dos corazones latiendo al unísono
bastaron para enamorarnos,
y para siempre.
Lo demás qué importa,
gracias a tu tímida mirada
que encendió mi alma,
hoy soy feliz.
Ahora que estás junto a mí
agradezco a todos los dioses
por el mágico momento
que hizo de los dos, uno.
Pero basta de pensar,
porque la razón lejos está
de lo que siente el corazón.
Apagaré la luz
y te dejaré dormir…
...y yo dormiré con el deseo
de seguir contemplándote.
1.6.08
Amor
Amor, vida;
amor, muerte;
morir para vivir,
vivir sin querer morir:
por amar.
Cupido. Monstruo que te apunta y dispara
la flecha que penetra y destroza
los tejidos de un débil corazón.
Amor. Veneno que se expande hasta el alma;
que ocupa la mente, que ocupa la piel,
que ocupa los ojos y su mirada.
Beso. Fruto de amor y esclavo de este.
Palabras aun dolorosas, si sinceras, amor.
Verdad. Es y hace amor.
Mentira. Por amor, amor,
si se ama de verdad.
Eres ahora, atravesado haz de luz.
De luz.
Desgarradora luz.
De amor.
Tan desgarrador... amor.
amor, muerte;
morir para vivir,
vivir sin querer morir:
por amar.
Cupido. Monstruo que te apunta y dispara
la flecha que penetra y destroza
los tejidos de un débil corazón.
Amor. Veneno que se expande hasta el alma;
que ocupa la mente, que ocupa la piel,
que ocupa los ojos y su mirada.
Beso. Fruto de amor y esclavo de este.
Palabras aun dolorosas, si sinceras, amor.
Verdad. Es y hace amor.
Mentira. Por amor, amor,
si se ama de verdad.
Eres ahora, atravesado haz de luz.
De luz.
Desgarradora luz.
De amor.
Tan desgarrador... amor.
Entre existir o no
Son tan buenos amigos como una roca,
y mejor que los vivos.
Cuéntale lo que sientes a los muertos,
no comprenden, pero tampoco aconsejan mal.
No les temas a esos muertos, no hacen nada,
sólo existen, ni siquiera mueren;
eso es algo que sólo se disfruta una vez.
La muerte no resuelve los problemas,
acaba con ellos... y contigo.
y mejor que los vivos.
Cuéntale lo que sientes a los muertos,
no comprenden, pero tampoco aconsejan mal.
No les temas a esos muertos, no hacen nada,
sólo existen, ni siquiera mueren;
eso es algo que sólo se disfruta una vez.
La muerte no resuelve los problemas,
acaba con ellos... y contigo.
Loco soñador 2
Soy un loco soñador...
Basta un segundo
para empezar a soñar,
a tejer, a imaginar.
Un minuto sobra,
para que en mis sueños
me enamore locamente.
Son horas que dura
la fantasía, el éxtasis,
cuán eterna quiesiera que fuera.
Días tardo
en despertar,
al mundo volver.
Y tiempo que paso
en la realidad,
es tiempo sumido
en la melancolía,
tiempo que soy
un ser taciturno,
tiempo de espera
por un sueño nuevo.
Basta un segundo
para empezar a soñar,
a tejer, a imaginar.
Un minuto sobra,
para que en mis sueños
me enamore locamente.
Son horas que dura
la fantasía, el éxtasis,
cuán eterna quiesiera que fuera.
Días tardo
en despertar,
al mundo volver.
Y tiempo que paso
en la realidad,
es tiempo sumido
en la melancolía,
tiempo que soy
un ser taciturno,
tiempo de espera
por un sueño nuevo.
Loco soñador
Soy un loco...
soy un loco soñador.
Y mis sueños...
mis sueños son mi mundo.
Y mi vida...
mi vida es fantasía.
Más allá de sueños y fantasías
si soy feliz
no importa nada.
soy un loco soñador.
Y mis sueños...
mis sueños son mi mundo.
Y mi vida...
mi vida es fantasía.
Más allá de sueños y fantasías
si soy feliz
no importa nada.
Señas particulares
Les dejo una predicción del futuro, un texto que escribí en el 2004, y al 2008, creo que se ha hecho realidad.
"Tratan de encontrarme, quieren mis señas particulares: delgada, cicatriz en el pie derecho, quemadura en la pantorrilla, mancha en la barbilla, lunar en el meñique, y mil cosas que me diferencia a mí de los demás. Pero ¿para qué?
Buscando la felicidad he de caer en la omisión, en el buscar sin buscar. Cuando la felicidad deba encontrarme no necesitará señas particulares, no conocerá mi nombre, ni tendrá idea de cómo soy, ni dónde estoy... y el amor no sabrá de existo. Y en cuanto me vea me reconocerá, sabrá que soy yo lo que ha buscado sin buscar... y sentirá, sentirá lo mismo que yo siento.
Eso es encontrar un alma gemela. Quizás no seremos iguales, quizás todo lo diferente posible; quizás falte algo, pero la compañía bastará porque el destino así lo ha decidido. Así, caminaremos tomados de las manos, hasta encontrar lo que nos llene; yo, y mi compañero de la felicidad"
Es muy idealista, lo sé. Y también sé hoy, que los ideales se cumplen.
No se rindan, sigan sus sueños.
"Tratan de encontrarme, quieren mis señas particulares: delgada, cicatriz en el pie derecho, quemadura en la pantorrilla, mancha en la barbilla, lunar en el meñique, y mil cosas que me diferencia a mí de los demás. Pero ¿para qué?
Buscando la felicidad he de caer en la omisión, en el buscar sin buscar. Cuando la felicidad deba encontrarme no necesitará señas particulares, no conocerá mi nombre, ni tendrá idea de cómo soy, ni dónde estoy... y el amor no sabrá de existo. Y en cuanto me vea me reconocerá, sabrá que soy yo lo que ha buscado sin buscar... y sentirá, sentirá lo mismo que yo siento.
Eso es encontrar un alma gemela. Quizás no seremos iguales, quizás todo lo diferente posible; quizás falte algo, pero la compañía bastará porque el destino así lo ha decidido. Así, caminaremos tomados de las manos, hasta encontrar lo que nos llene; yo, y mi compañero de la felicidad"
Es muy idealista, lo sé. Y también sé hoy, que los ideales se cumplen.
No se rindan, sigan sus sueños.
Poesía en el aire
La poesía está en el aire
(sí, como el amor),
está ahí para sentirla siempre,
para respirarla.
Cuando el aroma es dulce,
respiramos la tierna poesía,
nos inundamos de sueños infantiles
y exhalamos: inspiración.
A veces es tan dulce que empalaga,
entonces, se hace amor,
amor que arde
como juvenil pasión.
Cuando esa llama se apaga,
la poesía se respira aún cálida,
se siente como un lecho tranquilo,
como suave paz que se disfruta.
Cuando esa llama se apaga,
la poesía se respira aun cálida,
como nostalgia y dejo de tristeza,
como ausencia.
Con el viento,
gira la poesía en remolinos
en el aire, como hojas de otoño
de mil colores, son mil amores.
Una vez fue melancólica,
bochornosa y oscura;
y otra fue triste, tan triste
y dolorosa nuestra poesía.
Cuando la poesía fue mala,
nos lastimó con su arte,
nos hirió, nos dejó sin aire
y sin poesía. Murió.
(sí, como el amor),
está ahí para sentirla siempre,
para respirarla.
Cuando el aroma es dulce,
respiramos la tierna poesía,
nos inundamos de sueños infantiles
y exhalamos: inspiración.
A veces es tan dulce que empalaga,
entonces, se hace amor,
amor que arde
como juvenil pasión.
Cuando esa llama se apaga,
la poesía se respira aún cálida,
se siente como un lecho tranquilo,
como suave paz que se disfruta.
Cuando esa llama se apaga,
la poesía se respira aun cálida,
como nostalgia y dejo de tristeza,
como ausencia.
Con el viento,
gira la poesía en remolinos
en el aire, como hojas de otoño
de mil colores, son mil amores.
Una vez fue melancólica,
bochornosa y oscura;
y otra fue triste, tan triste
y dolorosa nuestra poesía.
Cuando la poesía fue mala,
nos lastimó con su arte,
nos hirió, nos dejó sin aire
y sin poesía. Murió.
La poesía vive en ti
Tal vez nadie se ha fijado aún,
pero la poesía está en todas partes.
La poesía está en el aire,
en nuestra respiración;
en las miradas de los enamorados,
en el latir de sus corazones;
en el canto de las aves,
en los oídos que lo escuchan;
en la música de un piano,
en las manos que lo tocan.
Es tan mágica la poesía
que está en cualquier lugar.
En los rayos del sol,
en la sombra de los árboles;
en el pensamiento inocente de los niños,
en las palabras experimentadas de los adultos;
en las lágrimas,
en las caricias;
en los sueños
y en las realidades.
La poesía está aquí, ahora,
tan sólo hay que aprender a sentirla,
a olerla,
a tocarla,
a respirarla.
La poesía son los sentimientos de la razón;
tú, vive para la poesía,
ella vive en ti.
pero la poesía está en todas partes.
La poesía está en el aire,
en nuestra respiración;
en las miradas de los enamorados,
en el latir de sus corazones;
en el canto de las aves,
en los oídos que lo escuchan;
en la música de un piano,
en las manos que lo tocan.
Es tan mágica la poesía
que está en cualquier lugar.
En los rayos del sol,
en la sombra de los árboles;
en el pensamiento inocente de los niños,
en las palabras experimentadas de los adultos;
en las lágrimas,
en las caricias;
en los sueños
y en las realidades.
La poesía está aquí, ahora,
tan sólo hay que aprender a sentirla,
a olerla,
a tocarla,
a respirarla.
La poesía son los sentimientos de la razón;
tú, vive para la poesía,
ella vive en ti.
31.5.08
Respiro y te apago
Sin tu amor, he devorado los sueños,
y masticado las ilusiones.
He abandonado más de un camino
y asesinado todas las pasiones.
Y parece que en esta vida lo tengo todo,
y parece que no me falta hallar ni un modo,
y hasta parece que soy feliz.
Entre mis manos, cuido una llama,
y no respiro, porque se apaga.
Mantengo el fuego de la esperanza,
mas abandoné la antigua confianza.
Hoy, cansado, me detengo a respirar,
aunque con eso, tu fuego se puede apagar,
y no me pesa, pues tu recuerdo es ingrato,
y no me duele el apagar la llama un rato;
un rato que llegará a llamarse eternidad
dejando nostalgia donde hubo felicidad.
y masticado las ilusiones.
He abandonado más de un camino
y asesinado todas las pasiones.
Y parece que en esta vida lo tengo todo,
y parece que no me falta hallar ni un modo,
y hasta parece que soy feliz.
Entre mis manos, cuido una llama,
y no respiro, porque se apaga.
Mantengo el fuego de la esperanza,
mas abandoné la antigua confianza.
Hoy, cansado, me detengo a respirar,
aunque con eso, tu fuego se puede apagar,
y no me pesa, pues tu recuerdo es ingrato,
y no me duele el apagar la llama un rato;
un rato que llegará a llamarse eternidad
dejando nostalgia donde hubo felicidad.
Cómo olvidarme de ti si eres mi esperanza
Eres, más que mi amanecer, mi despertar,
porque amanecer no sirve de nada
sino abrimos los ojos, pero…
eres, más que mi despertar, mi acto,
porque despertar no sirve de nada
sino hacemos verbos en nuestra vida,
sino contemplamos con aire de satisfacción,
como lo hizo Dios, nuestro existir.
Y tú armas mi día, parte por parte;
contemplar tras despertar,
despertar tras amanecer,
vivir, vivir para amar.
Es por eso que te amo,
porque eres mi esperanza, mi fe:
un nuevo día en la tierra prometida.
Es por eso que en ocasiones,
cuando el mundo me asfixia y quiero escapar,
me refugio bajo tus sueños y tus ilusiones,
y frotó el rostro en tibieza de tu amor.
Hoy sólo queda cerrar los ojos para dormir
y amanecer y despertar y vivir.
Cerrar los ojos y esperar, esperar
a que me regales otro día, otra ilusión.
porque amanecer no sirve de nada
sino abrimos los ojos, pero…
eres, más que mi despertar, mi acto,
porque despertar no sirve de nada
sino hacemos verbos en nuestra vida,
sino contemplamos con aire de satisfacción,
como lo hizo Dios, nuestro existir.
Y tú armas mi día, parte por parte;
contemplar tras despertar,
despertar tras amanecer,
vivir, vivir para amar.
Es por eso que te amo,
porque eres mi esperanza, mi fe:
un nuevo día en la tierra prometida.
Es por eso que en ocasiones,
cuando el mundo me asfixia y quiero escapar,
me refugio bajo tus sueños y tus ilusiones,
y frotó el rostro en tibieza de tu amor.
Hoy sólo queda cerrar los ojos para dormir
y amanecer y despertar y vivir.
Cerrar los ojos y esperar, esperar
a que me regales otro día, otra ilusión.
30.5.08
Poema improvisado
Mi boca en tus ojos,
tu boca buscando la mía...
Los labios mordidos
y la dulce miel que
se derrama por tu lengua
y se enreda en tus dientes.
tu boca buscando la mía...
Los labios mordidos
y la dulce miel que
se derrama por tu lengua
y se enreda en tus dientes.
La tristeza
He notado que la tristeza es la más poderosa inspiración.
Cómo ahora que me invade, que me empuja,
que me obliga a escribir cosas sobre las que no quiero hacerlo.
¿Y cuándo estoy triste, qué me hace feliz?
No lo recuerdo… no lo puedo recordar,
no puedo, porque la tristeza es niebla abrumadora
que me ciega con los ojos abiertos.
Estoy triste y no sé porque… no sé.
¿Es la soledad? ¿Es la decepción? ¿Es la ausencia de fe?
¿Qué es?¿Qué es esta tristeza? ¿Qué es?
Lo sé y no lo sé.
Es más fácil no saberlo.
Cómo ahora que me invade, que me empuja,
que me obliga a escribir cosas sobre las que no quiero hacerlo.
¿Y cuándo estoy triste, qué me hace feliz?
No lo recuerdo… no lo puedo recordar,
no puedo, porque la tristeza es niebla abrumadora
que me ciega con los ojos abiertos.
Estoy triste y no sé porque… no sé.
¿Es la soledad? ¿Es la decepción? ¿Es la ausencia de fe?
¿Qué es?¿Qué es esta tristeza? ¿Qué es?
Lo sé y no lo sé.
Es más fácil no saberlo.
29.5.08
El primer te amo
Escuchar ese primer te amo,
tan puro, tan dulce, de tu boca de miel
Saborear ese primer te amo
fue el aire más suave que acarició mi piel.
Y de ti salieron, desde el corazón,
las mil emociones encendidas
con la llama de tu amor,
y el combustible era yo.
Quería quemarme, quería quemarme en ese fuego,
quería besarte y destruir el sacro momento
del primer te amo, de tus labios vírgenes
y tu voz agonizante, un hilo de soledad
que clamaba por compañía en ese instante.
Me lo has dicho,
y has cantado la historia de tus sueños,
con el primer te amo.
tan puro, tan dulce, de tu boca de miel
Saborear ese primer te amo
fue el aire más suave que acarició mi piel.
Y de ti salieron, desde el corazón,
las mil emociones encendidas
con la llama de tu amor,
y el combustible era yo.
Quería quemarme, quería quemarme en ese fuego,
quería besarte y destruir el sacro momento
del primer te amo, de tus labios vírgenes
y tu voz agonizante, un hilo de soledad
que clamaba por compañía en ese instante.
Me lo has dicho,
y has cantado la historia de tus sueños,
con el primer te amo.
27.5.08
Cristian y el misterio de Winterland
El misterio de Winterland (V)
-¿Esa mujer?-preguntó John
-Sí. La mujer. Mira, o mire; no sé. No sé de donde sacó el nombre de Louis, mi nombre es Rocko, no sé quien es usted, vengo de otro mundo, Winterland. Ese es el lugar de donde viene la mujer que te ama.
John cerró los ojos y los abrió de nuevo.
-Ja,ja. Ni sé quien eres tú. ¿Por qué hace unos segundos te estaba llamando Louis y ahora eres el mensajero que viene a traerme de vuelta a la mujer que amo?
Rocko pensó que eso no tenía ni la más mínima coherencia lo que John había dicho y soltó un poco de aire entre los dientes y luego dijo algo más.
-Pues es cierto. Parece que acabas de despertar de un trance o de una hipnosis, vayamos al grano. Esa mujer fue reina de Winterland hace varios años, por alguna razón en el tiempo aquí apenas han pasado un par de éstos. Ella vino por el espejo, como yo y te amo, pero cuando se enteró que tenías esposa decidió regresar a Winterland.
-Pero... Mi esposa me dejó un día después. Estabamos divorciandonos, no era por ella ni por mi, y tampoco por la mujer. Sólo teníamos algunos problemas.
-Lo sé, lo sé. Escuchame, ella te está esperando, si tu no vas conmigo a Winterland y haces que ella y tu se den otro beso en sus bocas, los habitantes de ahí van a morir de una tristeza eterna que nunca se reparará. Y si no quieres ir...
-¿y si no?
-Voy a tener que obligarte lo juro.
Y cuando Rocko terminó de contarle todo sobre Winterland le dijo.
-Ven conmigo
-Lo haré
Y después dejaron todo en orden. Despidieron a todos los empleados y entraron al espejo; de vuelta a Winterland.
PARA LEER MÁS: www.epocadeletras.blogspot.com
-¿Esa mujer?-preguntó John
-Sí. La mujer. Mira, o mire; no sé. No sé de donde sacó el nombre de Louis, mi nombre es Rocko, no sé quien es usted, vengo de otro mundo, Winterland. Ese es el lugar de donde viene la mujer que te ama.
John cerró los ojos y los abrió de nuevo.
-Ja,ja. Ni sé quien eres tú. ¿Por qué hace unos segundos te estaba llamando Louis y ahora eres el mensajero que viene a traerme de vuelta a la mujer que amo?
Rocko pensó que eso no tenía ni la más mínima coherencia lo que John había dicho y soltó un poco de aire entre los dientes y luego dijo algo más.
-Pues es cierto. Parece que acabas de despertar de un trance o de una hipnosis, vayamos al grano. Esa mujer fue reina de Winterland hace varios años, por alguna razón en el tiempo aquí apenas han pasado un par de éstos. Ella vino por el espejo, como yo y te amo, pero cuando se enteró que tenías esposa decidió regresar a Winterland.
-Pero... Mi esposa me dejó un día después. Estabamos divorciandonos, no era por ella ni por mi, y tampoco por la mujer. Sólo teníamos algunos problemas.
-Lo sé, lo sé. Escuchame, ella te está esperando, si tu no vas conmigo a Winterland y haces que ella y tu se den otro beso en sus bocas, los habitantes de ahí van a morir de una tristeza eterna que nunca se reparará. Y si no quieres ir...
-¿y si no?
-Voy a tener que obligarte lo juro.
Y cuando Rocko terminó de contarle todo sobre Winterland le dijo.
-Ven conmigo
-Lo haré
Y después dejaron todo en orden. Despidieron a todos los empleados y entraron al espejo; de vuelta a Winterland.
PARA LEER MÁS: www.epocadeletras.blogspot.com
26.5.08
Por Oscar Chávez, como el que canta
El amor duele
y está loco,
pero es tan rico,
tan tranquilo.
Es como una inyección de morfina,
con una ya eres adicto
a pesar del dolor
y el placer desmedido.
y está loco,
pero es tan rico,
tan tranquilo.
Es como una inyección de morfina,
con una ya eres adicto
a pesar del dolor
y el placer desmedido.
21.5.08
Hoy casi olvido tu nombre
De no haber sido por tu sonrisa
que brilló en mis ojos, te olvido…
Si el recuerdo del calor de tu piel
no me hubiera tocado de nuevo, te olvido…
Pero no has querido dejar mi memoria,
no has querido soltar ese hierro
que te ancla en mis pensamientos.
Te has ido, y no he podido olvidarte.
Tu recuerdo invocó estas líneas,
mis letras te invocaron a ti;
la tinta de lágrimas brilló sobre el papel
con tu nombre… que casi olvido.
Hoy casi olvido tu nombre.
Hoy casi me libro de este cruel recuerdo,
de estas ansias locas de estar junto a ti.
Hoy, de no haber sido por ti… te olvido...
que brilló en mis ojos, te olvido…
Si el recuerdo del calor de tu piel
no me hubiera tocado de nuevo, te olvido…
Pero no has querido dejar mi memoria,
no has querido soltar ese hierro
que te ancla en mis pensamientos.
Te has ido, y no he podido olvidarte.
Tu recuerdo invocó estas líneas,
mis letras te invocaron a ti;
la tinta de lágrimas brilló sobre el papel
con tu nombre… que casi olvido.
Hoy casi olvido tu nombre.
Hoy casi me libro de este cruel recuerdo,
de estas ansias locas de estar junto a ti.
Hoy, de no haber sido por ti… te olvido...
14.5.08
Los ritos son necesarios...

- ¿Qué es un rito? -dijo el Principito.
- Eso también es complicado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea diferente de otro, una hora de otra hora. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para ir a bailar, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.
-------------------------
Ni se imaginan qué necesarios son los ritos ¬¬
Me consta lo necesarios que son. Lo explicaré en base a una experiencia personal, una amarga experiencia personal, muy amarga… más amarga que un limón, más amarga que mi hermana (y vaya que es amargada… cada que chupa un limón, el limón es el que hace muecas).
Tengo un rito… más o menos especial; siempre, día, tarde, noche, antes de levantarme de la PC, lo primero que hago tras apagarla, dejarla suspendida o encendida, es desconectar el cable de corriente; esto lo hago como medida de precaución, pues a una de mis tías se le quemó su PC cuando al dejarla conectada, se fue la luz y le llegó una ligera descarga de corriente a la lap, la tostó y le dejó el display inservible, esa es la historia. Un día, no muy lejano, por sabrá Ganesha que pasaba en mi mente en ese momento, no desconecté el cable antes de levantarme; era de noche, tenía sueño… iba torpe, lerda… y ¡madres! tropecé con el cable… esta vez… por suerte (¿suerte?) no fui a dar al suelo, como pasa la mayoría de las veces que me tropiezo (eso ya es casi un rito), la que fue a dar al suelo es Lapa… mi lap @_@ sí… entré en pánico… se había apagado… para dramatizar pude haber gritado “Nooooooooooooooooo… ¡¿por qué te la llevaste Aláaaaaaa?!” pero eran las dos de la mañana, no quería que los vecinos se quejaran como en la ocasión que hice la primera fiesta. Con calma, me levanté del suelo, la acaricié y la coloqué en su frágil estante de madera… que también estaba en el suelo, la encendí, funcionaba… nomás fue el susto.
Fui a dormir y pensé. Los ritos son necesarios… tomé mi libro y lo abrí en el capítulo del zorro, mi favorito. Hoy dibujé esta imagen, es increíble de dónde llega la inspiración.
Los ritos son necesarios…
Diana Cervera
4.5.08
1.5.08
Receta para no morir de ti
Buscaré la inspiración perdida en la mirada fija
que dejaste en mi memoria.
Buscaré la agitación prohibida en el cuerpo
que quedó grabado en mis recuerdos.
Te buscaré en el corazón que no olvida,
que oprime el pecho y desea escapar a buscarte;
desea, sobre todas las cosas, encontrarte
y permanecer junto a ti, lo desea.
Día y noche lloraré haberte perdido,
la intrascendencia de mi existir en ti, lloraré
lloraré que me hayas olvidado, así, tan fácil,
el no poder olvidarte, así, tan fácil, lloraré.
Sufriré esta consagración de vida entera
a ti que no estás;
al espacio vacío que dejaste;
al cuerpo invisible que abrazo por las noches;
y al corazón que es tuyo pero que deseo para mí.
Haré todas esas cosas, que no sirven para nada,
como receta, para no morir de ti.
que dejaste en mi memoria.
Buscaré la agitación prohibida en el cuerpo
que quedó grabado en mis recuerdos.
Te buscaré en el corazón que no olvida,
que oprime el pecho y desea escapar a buscarte;
desea, sobre todas las cosas, encontrarte
y permanecer junto a ti, lo desea.
Día y noche lloraré haberte perdido,
la intrascendencia de mi existir en ti, lloraré
lloraré que me hayas olvidado, así, tan fácil,
el no poder olvidarte, así, tan fácil, lloraré.
Sufriré esta consagración de vida entera
a ti que no estás;
al espacio vacío que dejaste;
al cuerpo invisible que abrazo por las noches;
y al corazón que es tuyo pero que deseo para mí.
Haré todas esas cosas, que no sirven para nada,
como receta, para no morir de ti.
Dulce y amargo
Recuerdo clara y tiernamente la primera vez que te vi,
fue como si se borrara el mundo
y quedarás tú, sólo tú, ahí.
Tal vez si hubieras notado la nube que te rodeaba,
te hubieras sorprendido de lo rosa y esponjada que estaba.
O si tal vez el resplandor de mis ojos hubiera sido más fuerte
los hubieras volteado a ver, hasta perderte.
Juro que vi lo que vi, las flores, las luces, el amor;
juro que desde que te conocí, supe que sólo eras para mí.
Pero no has querido creerme, ni me crees en este momento,
ni lo creerás mañana, ni el próximo mes, ni el día de tu muerte.
Así, como si el amor tocara a tu puerta y no abrieras,
dejaste tocando al loco amor desesperado,
a mis ojos abrillantados y a mi sonrisa creciente;
los dejaste frente a tu puerta, hasta que los mató la resignación hiriente.
Tan sólo te quería a ti...
Te perdiste de mi amor, lo despreciaste galante;
de ahora en más sólo habrá “no”, para ti, o cualquier amante.
fue como si se borrara el mundo
y quedarás tú, sólo tú, ahí.
Tal vez si hubieras notado la nube que te rodeaba,
te hubieras sorprendido de lo rosa y esponjada que estaba.
O si tal vez el resplandor de mis ojos hubiera sido más fuerte
los hubieras volteado a ver, hasta perderte.
Juro que vi lo que vi, las flores, las luces, el amor;
juro que desde que te conocí, supe que sólo eras para mí.
Pero no has querido creerme, ni me crees en este momento,
ni lo creerás mañana, ni el próximo mes, ni el día de tu muerte.
Así, como si el amor tocara a tu puerta y no abrieras,
dejaste tocando al loco amor desesperado,
a mis ojos abrillantados y a mi sonrisa creciente;
los dejaste frente a tu puerta, hasta que los mató la resignación hiriente.
Tan sólo te quería a ti...
Te perdiste de mi amor, lo despreciaste galante;
de ahora en más sólo habrá “no”, para ti, o cualquier amante.
30.4.08
Y ahora me quedo sin ti
Como si la vida misma, por ser vida,
sirviera para algo.
Como si el trinar de un pajarillo al despertar
alegrara a alguien.
Como si una sonrisa en boca ajena
me pudiera hacer feliz.
Has dado por hecho que la vida sin ti vale,
y te has marchado.
Has fingido no saber que eres tú mi aire,
y te has marchado.
Has ido en busca de felicidad para ti,
y me has olvidado.
Mientras parece que todo lo que te di
no te ha importado.
Y el tiempo que desviví por ti no lo has notado.
La noches que velé tus sueñoshas ignorado.
Los días que iluminé tu caralos has borrado.
Ahora no tengo ganas de vivir,
pues te las has llevado.
No tengo sonrisa en el rostro,
pues me la has quitado.
No tengo vida que vivir,
no te tengo a ti.
sirviera para algo.
Como si el trinar de un pajarillo al despertar
alegrara a alguien.
Como si una sonrisa en boca ajena
me pudiera hacer feliz.
Has dado por hecho que la vida sin ti vale,
y te has marchado.
Has fingido no saber que eres tú mi aire,
y te has marchado.
Has ido en busca de felicidad para ti,
y me has olvidado.
Mientras parece que todo lo que te di
no te ha importado.
Y el tiempo que desviví por ti no lo has notado.
La noches que velé tus sueñoshas ignorado.
Los días que iluminé tu caralos has borrado.
Ahora no tengo ganas de vivir,
pues te las has llevado.
No tengo sonrisa en el rostro,
pues me la has quitado.
No tengo vida que vivir,
no te tengo a ti.
Aun sin ti
Ya un mes, así como fue una semana,
un día, una hora, un minuto,
un instante, un segundo...
de tu partida que entibió mis labios.
Y yo, sigo aquí sin poder olvidarte,
sin renunciar a esta cruel obsesión que me acompaña;
al menos ella me acompaña, tú, te fuiste.
Son la Soledad y la Tristeza, mis amigas más cercanas,
lo pasan conmigo a la hora del té, de la charla,
del paseo nocturno, del desvelo eterno.
Es la Rutina mi consejera, quien susurra en mi oído
palabras que solías decir y que no escucharé más;
pisar de nuevo tus pasos, rozar de nuevo tus roces,
acariciar otra vez tus caricias, besar donde besaron tus labios,
las lágrimas ruedan por las mismas mejillas
por donde rodaron cuando te vi alejarte.
Es la Rutina de todos los días… mi tranquila conciencia,
hasta que irrumpe en mis pensamientos
el ensordecedor silencio que dejó tu voz;
el bendito estruendo que no logro escuchar
mas que en sueños, en fantasías que son mentiras.
Burbuja de pensamientos falsos, de ideas vanas,
de imágenes imposibles, de locuras, de amor…
Ensoñación fascinante que espera desaparecer
cuando tú aparezcas, sonrías y calles;
y calle entonces tu voz muda en mi conciencia,
se desvanezca el brillo de tus ojos que no existía,
cese el aroma de tu piel que ya no estaba,
apagues la fantasía y enciendas la realidad.
un día, una hora, un minuto,
un instante, un segundo...
de tu partida que entibió mis labios.
Y yo, sigo aquí sin poder olvidarte,
sin renunciar a esta cruel obsesión que me acompaña;
al menos ella me acompaña, tú, te fuiste.
Son la Soledad y la Tristeza, mis amigas más cercanas,
lo pasan conmigo a la hora del té, de la charla,
del paseo nocturno, del desvelo eterno.
Es la Rutina mi consejera, quien susurra en mi oído
palabras que solías decir y que no escucharé más;
pisar de nuevo tus pasos, rozar de nuevo tus roces,
acariciar otra vez tus caricias, besar donde besaron tus labios,
las lágrimas ruedan por las mismas mejillas
por donde rodaron cuando te vi alejarte.
Es la Rutina de todos los días… mi tranquila conciencia,
hasta que irrumpe en mis pensamientos
el ensordecedor silencio que dejó tu voz;
el bendito estruendo que no logro escuchar
mas que en sueños, en fantasías que son mentiras.
Burbuja de pensamientos falsos, de ideas vanas,
de imágenes imposibles, de locuras, de amor…
Ensoñación fascinante que espera desaparecer
cuando tú aparezcas, sonrías y calles;
y calle entonces tu voz muda en mi conciencia,
se desvanezca el brillo de tus ojos que no existía,
cese el aroma de tu piel que ya no estaba,
apagues la fantasía y enciendas la realidad.
Existir de ti
Hoy me acordé de ti,
y fuiste de nuevo una herida abierta,
un llanto en silencio con lágrimas contenidas.
Hoy recordé que no es, sino el hambre de ti,
lo que me mantiene viva, la esperanza en vano
y la tarea más triste: revivirte, revivirnos;
tus noches y mis días
tus labios y mis besos,
tu amor y mi tristeza.
Y en eso consiste mi vida:
en ser poeta exiliada de mi propia inspiración,
en una conciencia errante,
un pensamiento constante,
un existir de ti.
y fuiste de nuevo una herida abierta,
un llanto en silencio con lágrimas contenidas.
Hoy recordé que no es, sino el hambre de ti,
lo que me mantiene viva, la esperanza en vano
y la tarea más triste: revivirte, revivirnos;
tus noches y mis días
tus labios y mis besos,
tu amor y mi tristeza.
Y en eso consiste mi vida:
en ser poeta exiliada de mi propia inspiración,
en una conciencia errante,
un pensamiento constante,
un existir de ti.
Te extraño
Una luna triste que ahonda en mi tristeza;
adornada por un cielo estrellado (que ahonda en mi tristeza).
Un beso que no es, un abrazo que no tiene a quien.
Una caricia perdida en el aire, una mirada que no mira.
Un par de ojos dulces que no encuentran otro.
Mis manos inquietas te buscan, y no estás.
Eres mi tristeza y mi inspiración;
eres mi agonía, casi mi pasión;
en lo que me pierdo las noches y los días,
con quien yo quisiera vivir mi fantasía
y con magia de princesa construir un castillo
para mi príncipe (mi Principito) y yo.
Me duele verte, imaginarte, pensar en ti y no tenerte.
No tener tu boca, tus labios, tus besos;
tus brazos, tus manos, tus caricias;
tus ojos, tus miradas, tu vista sobre mí.
Me duele y no puedo hacer nada más
que disfrutar este dolor.
adornada por un cielo estrellado (que ahonda en mi tristeza).
Un beso que no es, un abrazo que no tiene a quien.
Una caricia perdida en el aire, una mirada que no mira.
Un par de ojos dulces que no encuentran otro.
Mis manos inquietas te buscan, y no estás.
Eres mi tristeza y mi inspiración;
eres mi agonía, casi mi pasión;
en lo que me pierdo las noches y los días,
con quien yo quisiera vivir mi fantasía
y con magia de princesa construir un castillo
para mi príncipe (mi Principito) y yo.
Me duele verte, imaginarte, pensar en ti y no tenerte.
No tener tu boca, tus labios, tus besos;
tus brazos, tus manos, tus caricias;
tus ojos, tus miradas, tu vista sobre mí.
Me duele y no puedo hacer nada más
que disfrutar este dolor.
¿Por qué te vas?
La vida es soportable
sabiendo que sigues ahí.
La vida pierde sentido
porque ya no estás aquí.
sabiendo que sigues ahí.
La vida pierde sentido
porque ya no estás aquí.
Si mis días iluminaste hasta
volverte el sol en mis ojos;
¿por qué ahora te marchas
sin mirarme de reojo;
sin la simple despedida
que anuncie que te vas
para siempre de mi vida?
Dime por que…
¿Por qué te vas?
¿Que no te llenaron mis besos,
o mis caricias fueron pocas;
o dedicarte noche y día
no fue lo que tú querías?
Márchate, si quieres,
pero vete muy lejos de aquí,
que con tu recuerdo cerca
ya no podré vivir.
Es una tortura poder tenerte
y no poder hacerlo.
Es una tortura ver tus ojos
y no poder ahogarme en ellos.
Eres una tortura tú,
eres mi tortura.
El mar y yo (Hoy que te vas)
No quiero que te ahogues en el mar de mi olvido,
porque cada día ese mar amanece frente a mis ojos.
Quiero que te aferres a la tabla del recuerdo,
y flotes en mi vida, en mi mar, conmigo.
Quiero estar siempre en tu memoria,
ser tu paz o tu tortura, pero estar.
No te olvides de mis ojos;
no te olvides de mis rizos;
no te olvides de ti, abrazado a mi cintura;
no te olvides de mí.
porque cada día ese mar amanece frente a mis ojos.
Quiero que te aferres a la tabla del recuerdo,
y flotes en mi vida, en mi mar, conmigo.
Quiero estar siempre en tu memoria,
ser tu paz o tu tortura, pero estar.
No te olvides de mis ojos;
no te olvides de mis rizos;
no te olvides de ti, abrazado a mi cintura;
no te olvides de mí.
Vas por la vida regalando poesía
con ese par de ojos titilantes
que alegran mi triste alma.
Me regalaste un poema de amor
y una despedida.
con ese par de ojos titilantes
que alegran mi triste alma.
Me regalaste un poema de amor
y una despedida.
23.1.08
La rata
Hay una rata en mi casa; por las noches sale de su escondite y se desliza en silencio y con cautela a la cocin
a.La escucho tiritar de frío, escucho sus pasos, su respiración, pero apenas puedo verla.
La rata pasa frente al espejo y la veo; observo sus ojos brillantes y sorprendidos.
Voy por un vaso de leche, la rata lo bebe, vuelve a su cuarto y me acuesto a dormir.
Porqué amo las vacaciones
Fin de semestre, algunos, mal afortunados, se encuentran hoy pariendo con sus exámenes extraordinarios; otros, como su servidora, se dan la buena vida por haber excentado todas sus materias, y pasan el tiempo haciendo cualquier tontería (como escribir en un blog).
Mis clases, la mayoría del tiempo han sido un fastidio; tengo que levantarme todos los días a las 6 de la mañana, entrar a clases a las 7 y estar de vuelta en casa a las 9am, una jornada tan breve y a la cual asiste 1 de cada 3 maestros, me parece un desperdicio de muchas cosas, las enumeraré:
1.- Las preciadas horas de sueño (las cuales resulta imposible disfrutar a las 9am. que regreso a casa, por x o y razón, léase, la televisión con ese horrendo programa "Hoy" a todo volumen, los niños que por alguna extraña razón no están en la escuela, los autos y el sol que entra por mi ventana en calidad de "pienso dejarte ciega, aunque cierres los ojos y te cubras con la sábana".
2.- Los 20 pesos que pago por concepto de 4 viajes en autobús y un néctar del Valle (necesario tras salir mal desayunada de la casa), y eso, cuando por la prisa, no olvido la credencial; entonces, el total asciende a 26 pesos (creo, estudio Literatura, no Matemáticas). El mínimo, multiplicado, da 100 pesos semanales, 400 mensuales y 1200 semestrales (con semestres de 4 meses). Considerando que pago esto por dos horas diarias de clases, he concluido que la educación privada es más barata.
3.- La tarea que marcan los maestros, suele ser desmedida a modo de compensación por sus faltas, y el tiempo y los esfuerzos utilizados en realizarlas, desgastan mi cerebro, dejándome en un punto tal, que cuando quiero escribir algo para ustedes en mi blog, me seco y no puedo escribir más... tomaré un receso ***volví***, es impresionante como esto afecta de manera progresiva y aún sin estar en clases.
4.- Tiempo de sana convivencia con personas normales; quienes estudiamos Literatura no estamos del todo bien, ¿saben?. Les pondré un ejemplo, imaginen a un otaku (sí, esos tipos enfermos por el manga, el anime y Japón), pero de la Literatura (enfermos por García Márquez, Ángeles Mastretta, Mario Meléndez, Jaime Sabines, alguno que otro autor del cuál no puedo recordar -o bien pronunciar- el nombre), ahora, imaginen una convención de otakus (donde se reunen y se disfrazan de sus personajes favoritos superando el borde de la ridiculez y la falta de amor por uno mismo), pero de literatos (llevando pilas de libros y leyendo hasta cuando van al baño), reunidos, no periódicamente, como una convención, ¡diario! En un principio resulta cómico, después la persistencia da miedo, la rutina fastidia, y a estas alturas, como se llame lo que está ocurriendo, deprime.
Aunque amo la Literatura, su estudio me está llevando a extremos cercanos a la locura, por eso me encantan mis vacaciones, intento relajarme, despejarme, y hacer lo que más me gusta, leer y escribir.
18.1.08
El Principito y yo
Leí, desde muy pequeña un libro llamado “El Principito”, que encontré en casa después que fue confundido con un cuento para niños. Y era un cuento, pero era uno muy largo comparado con los cuentos que había leído ya, como Hansel y Gretel o el Patito Feo, era un libro entero que trataba de un solo cuento.
En este libro, encontré la historia de Antoine de Saint-Exúpery (Antúan, nombre que no logré pronunciar hasta que aprendí que existían los idiomas y por lo tanto, las pronunciaciones diferentes), un aviador que cuya nave se averió en el desierto del Sahara (tengo que aclarar, también, que la primera vez que lo leí, no sabía dónde estaba tal desierto); mientras reparaba su avión, llegó hasta a él, el Principito.
¿Qué quién era el Principito? Era un niño que venía de otro planeta, uno muy pequeño, llamado asteroide B612, en él habían tres volcanes, de los cuales dos estaban apagados y uno era utilizado como estufa, una rosa y unas semillas terribles de baobabs que se tenían que exterminar apenas se detectaran, sino harían estallar el asteroide cuando crecieran; en esta ocasión se encontraba en la tierra visitándola, después de haber pasado por muchos otros planetas o asteroides, entonces, contó su historia:
En un planeta, había conocido a un rey, que creía que por ser rey podía mandar en todas las cosas, gobernar las estrellas y todo lo que se encontraba en el universo, pero estar en ese planeta era aburrido, el rey sólo ordenaba y ordenaba:
-Ya no tengo nada que hacer aquí -le dijo al rey-. Me voy.
-No partas -le respondió el rey que se sentía muy orgulloso de tener un súbdito-, no te vayas y te hago ministro.
-¿Ministro de qué?
-¡De... de justicia!
-¡Pero si aquí no hay nadie a quien juzgar!
-Eso no se sabe -le dijo el rey-. Nunca he recorrido todo mi reino. Estoy muy viejo y el caminar me cansa. Y como no hay sitio para una carroza...
-¡Oh! Pero yo ya he visto. . . -dijo el Principito que se inclinó para echar una ojeada al otro lado del planeta-. Allá abajo no hay nadie tampoco. .
-Te juzgarás a ti mismo -le respondió el rey-. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte rectamente es que eres un verdadero sabio.
-Yo puedo juzgarme a mí mismo en cualquier parte y no tengo necesidad de vivir aquí.
-¡Ejem, ejem! Creo -dijo el rey- que en alguna parte del planeta vive una rata vieja; yo la oigo por la noche. Tú podrás juzgar a esta rata vieja. La condenarás a muerte de vez en cuando. Su vida dependería de tu justicia y la indultarás en cada juicio para conservarla, ya que no hay más que una.
-A mí no me gusta condenar a muerte a nadie -dijo el Principito-. Creo que me voy a marchar.
En el segundo planeta que visitó, encontró a un vanidoso, al cual sólo le gustaba que lo admiraran:
-¿Qué significa admirar?
-Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más bello, el mejor vestido, el más rico y el más inteligente del planeta.
-¡Si tú estás solo en tu planeta!
-¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras!
-¡Bueno! Te admiro -dijo el Principito encogiéndose de hombros-, pero ¿para qué te sirve?
Y el Principito se marchó.
Después conoció a un bebedor, en una visita muy corta, porque le provocó al Principito mucha melancolía:
-¿Por qué bebes? -volvió a preguntar el Principito.
-Para olvidar.
-¿Para olvidar qué? -inquirió el Principito ya compadecido.
-Para olvidar que siento vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza.
-¿Vergüenza de qué? -se informó el Principito deseoso de ayudarle.
-¡Vergüenza de beber! -concluyó el bebedor, que se encerró nueva y definitivamente en el silencio.
Y el Principito, perplejo, se marchó.
En otro planeta, encontró a un hombre negocios que se dedicaba a contar las estrellas que poseía, así se pasaba el tiempo, cuenta y cuenta, sin embargo era todo a lo que se dedicaba en la vida, contar y poseer tantas estrellas no le servía de nada:
-¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?
-Me sirve para ser rico.
-¿Y de qué te sirve ser rico?
-Me sirve para comprar más estrellas si alguien las descubre.
"Este, se dijo a sí mismo el Principito, razona poco más o menos como mi borracho".
En el quinto planeta, conoció a un farolero cuyo trabajo era encender y apagar el farol cada que anochecía y amanecía en el planeta, pero era un planeta tan pequeño y que giraba tan rápido que los días y las noches pasaban muy pronto, el farolero no descansaba, sin embargo, no dejaba de cumplir su la
bor, aun siendo el único habitante de su planeta:-¡Buenos días! ¿Por qué acabas de apagar tu farol?
-Es la consigna -respondió el farolero-. ¡Buenos días!
-¿Y qué es la consigna?
-Apagar mi farol. ¡Buenas noches! Y encendió el farol.
-¿Y por qué acabas de volver a encenderlo?
-Es la consigna.
-No lo comprendo -dijo el Principito.
-No hay nada que comprender -dijo el farolero-. La consigna es la consigna. ¡Buenos días!
Y apagó su farol.
Después llegó a un planeta algo más grande que los pequeños asteroides que había visitado, en el cual vivía un geógrafo, lamentablemente, solo era geógrafo y no explorador, por lo tanto no podía saber ni cuántos ríos, ni mares, ni montañas había; este geógrafo le preguntó al Principito por lo que había en su planeta, claro, para tomar nota y escribirlo en el libro enorme que tenía:
-¡Oh! Mi tierra -dijo el Principito- no es interesante, todo es muy pequeño. Tengo tres volcanes, dos en actividad y uno extinguido; pero nunca se sabe...
-No, nunca se sabe -dijo el geógrafo.
-Tengo también una flor.
-De las flores no tomamos nota.
-¿Por qué? ¡Son lo más bonito!
-Porque las flores son efímeras.
-¿Qué significa "efímera"?
-Las geografías -dijo el geógrafo- son los libros más preciados e interesantes; nunca pasan de moda. Es muy raro que una montaña cambie de sitio o que un océano quede sin agua. Los geógrafos escribimos sobre cosas eternas.
-Pero los volcanes extinguidos pueden despertarse -interrumpió el Principito-. ¿Qué significa "efímera"?
-Que los volcanes estén o no en actividad es igual para nosotros. Lo interesante es la montaña que nunca cambia.
-Pero, ¿qué significa "efímera"? -repitió el principito que en su vida había renunciado a una pregunta una vez formulada.
-Significa que está amenazado de próxima desaparición.
-¿Mi flor está amenazada de desaparecer próximamente?
-Indudablemente.
Después de eso, el Principito visitó la tierra por consejo del geógrafo. La visita a la tierra fue muy triste. Primero conoció a una serpiente que le ofreció librarlo de todo el dolor, luego a una flor que opinaba que los hombres estaban mal hechos por no tener raíces y dejarse llevar, después al eco y el Principito pensó entonces en lo raro que son los hombres que sólo repiten lo que se les dice; entonces, conoció a un montón de rosas, idénticas a la suya, y se sintió muy mal, su rosa le había dicho que era única, le había mentido, además de eso, lo oprimió la gigantez de la tierra, de que existieran montañas más grandes que sus volcanes (que apenas le llegaban a la rodilla):
“Realmente no soy un gran príncipe..." Y echándose sobre la hierba, el Principito lloró.
Capítulo XXI
ENTONCES apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el Principito que se volvió pero no vio nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el Principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el Principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el Principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el Principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el Principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al Principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el Principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el Principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El Principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma ho
ra. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.-¿Qué es un rito? -inquirió el Principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el Principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el Principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él Principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El Principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al Principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el Principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el Principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el Principito a fin de recordarlo.
Después de su encuentro con el zorro (que es mi capítulo favorito, por eso lo transcribo aquí), el Principito conoció al guardavías, de ese encuentro dedujo que únicamente los niños saben lo que quieren, los adultos siempre se encuentran en constante movimiento, sin saber a dónde van. Luego conoció al comerciante y comprobó lo que le dijo el zorro “los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada” y todo lo compran hecho.
Fue entonces cuando se encontró con Antoine, pero esa parte de la historia no me toca contarla a mí.
Simplemente les haré una recomendación, es mi libro favorito, mi libro de cabecera, cada vez que lo leo descubro cosas nuevas, aprendo cosas nuevas, viajo de nuevo a lugares y pienso cuán ciertas son las verdades que un niño nos puede decir.
Me ha marcado, me ha hecho reír y llorar, pero sobre todo, aprender, la máxima de la vida es no dejar morir el niño que tenemos dentro.
Diana
Mi historia lectora
Los niños poseen un interés nato por la lectura que alguna vez es frenado, el mío no lo fue. Desde muy corta edad tuve a mi alcance colecciones maravillosas, cuentos clásicos (que incluían cassette y donde un pajarito te hacía cambiar de página), enciclopedias para niños, novelas para niños; los libros fueron mis amigos desde antes de aprender a leer. Cuando se crece con un afecto y un interés tan grande hacia ellos, es natural, que al tener la posibilidad de iniciar en la lectura, lo hiciera. Lo debo en gran parte a mis padres, quienes procuraron nunca nos faltara, a mis hermanos y a mí, material bibliográfico para recrearnos, también, a mi abuela, maestra de primaria jubilada, que puso todo su empeño en hacer nacer y crecer mi amor por la lectura y, especialmente, la poesía.
Gracias a la lectura he viajado por universos que jamás hubiera imaginado. He podido realizar veinte mil leguas de viaje submarino, estar en una isla con un tesoro perdido, cazar ballenas blancas y gigantes, andar por Francia con los tres mosqueteros, y el Louvre encontrar los secretos de da Vinci (entre ángeles y demonios), saber lo loco que puede ser un lobo estepario o el dual mundo de Demian, saber de un retrato hechizado que mantiene siempre joven a Dorian Gray, viajar por la historia de la filosofía con Sofía, conocer las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn y las de unas “mujercitas”, viajar de regreso a Ítaca con Ulises en su Odisea, conocer el amor en los tiempos de la revolución (todo un mal de amores), y la sátira irlandesa de Jonathan Swift en “Los viajes de Gulliver” y “Una modesta proposición” o el suspenso de Stephen King; ¡en fin! ir a lugares y épocas que jamás imaginé. Es lo que me ha regalado la lectura. Hoy no me hubiera gustado conocer a algún personaje, pues ya los conozco a todos, los he conocido a través de la lectura; todo eso, vale más que los conocimientos y la cultura que ésta me ha aportado; sin importar género, romántico o de aventuras, sean mis favoritos o no, de todas las lecturas, se aprende algo nuevo, lo que te gusta o lo que no.
Las novelas de Paulo Coelho como “El demonio y la señorita
Prym”, “A orillas del Río Piedra me senté y lloré”, “Once minutos” o “El alquimista”, me han dejado enseñanzas importantes, que se han vuelto parte de mi filosofía de vida. La poesía llena muchas de mis necesidades, sobre todo la de escribir; aunque he aprendido que la poesía no es sino una forma de esconder los sentimientos tras las palabras de otro, aunque si bien su fin es expresarlos. Pero, es el Principito de Antoine de Saint-Exúpery, el libro, que confundido con un cuento para niños, me ha marcado de forma determinante la vida; al leerlo y releerlo, encuentras algo nuevo, una nueva historia que fue casi hecha para ti, la haces tuya, y sabes que aun guarda más que luego te apropiarás.
Leer es una adicción muy sana, solamente hay que aprender a disfrutarla.
Gracias a la lectura he viajado por universos que jamás hubiera imaginado. He podido realizar veinte mil leguas de viaje submarino, estar en una isla con un tesoro perdido, cazar ballenas blancas y gigantes, andar por Francia con los tres mosqueteros, y el Louvre encontrar los secretos de da Vinci (entre ángeles y demonios), saber lo loco que puede ser un lobo estepario o el dual mundo de Demian, saber de un retrato hechizado que mantiene siempre joven a Dorian Gray, viajar por la historia de la filosofía con Sofía, conocer las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn y las de unas “mujercitas”, viajar de regreso a Ítaca con Ulises en su Odisea, conocer el amor en los tiempos de la revolución (todo un mal de amores), y la sátira irlandesa de Jonathan Swift en “Los viajes de Gulliver” y “Una modesta proposición” o el suspenso de Stephen King; ¡en fin! ir a lugares y épocas que jamás imaginé. Es lo que me ha regalado la lectura. Hoy no me hubiera gustado conocer a algún personaje, pues ya los conozco a todos, los he conocido a través de la lectura; todo eso, vale más que los conocimientos y la cultura que ésta me ha aportado; sin importar género, romántico o de aventuras, sean mis favoritos o no, de todas las lecturas, se aprende algo nuevo, lo que te gusta o lo que no.
Las novelas de Paulo Coelho como “El demonio y la señorita
Prym”, “A orillas del Río Piedra me senté y lloré”, “Once minutos” o “El alquimista”, me han dejado enseñanzas importantes, que se han vuelto parte de mi filosofía de vida. La poesía llena muchas de mis necesidades, sobre todo la de escribir; aunque he aprendido que la poesía no es sino una forma de esconder los sentimientos tras las palabras de otro, aunque si bien su fin es expresarlos. Pero, es el Principito de Antoine de Saint-Exúpery, el libro, que confundido con un cuento para niños, me ha marcado de forma determinante la vida; al leerlo y releerlo, encuentras algo nuevo, una nueva historia que fue casi hecha para ti, la haces tuya, y sabes que aun guarda más que luego te apropiarás.Leer es una adicción muy sana, solamente hay que aprender a disfrutarla.
Mi segunda primera vez
Heme aquí de nuevo, en un NUEVO blog...
Malditas "maravillas" de la tecnología, ahora, no me deja entrar a mi blog anterior y el primero, me consoló el hecho de poder crear más de uno, pero me he pasado las últimas horas martirizándome ante el hecho de que el otro blog se quedó con el nombre y la dirección que me costó tanto pensar... "neo-ink", tuve que cambiar el término en latín... pero en fin, no se puede hacer nada con eso... sólo esperar a que lo supriman automáticamente o que se den cuenta de que es mío y ¡me lo devuelvan!
Bienvenidos a mi nuevo blog, prometo aprender a usarle y hacerlo mejor... acepto críticas y sobre todo sugerencias o indicaciones... =D
Por ahora es todo.
DIANA
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